jueves, 28 de febrero de 2008

Certezas

He buceado profundidades oscuras buscando respuestas. Bajo el silencio de los trigales en una apacible tarde de verano el mar rompe contra los acantilados. No seáis necios. Donde encuentro una respuesta anidan otras mil preguntas. Los instantes recorren una calma aparente, necesaria y verdadera; cuantas veces, sin ella, el alma no habría sabido recomponerse. Son necesarios tantos silencios para componer una sola palabra...

Mis certezas son mis verdades, construidas en mil batallas inesperadas. No estoy de paso. Habito. Y levanto moradas donde acoger sueños imposibles, o posibles, que más da, el aliento está en el sueño. Y en ese aliento está mi fuerza. No soy frágil; me he roto muchas veces, y me han recompuesto siglos de silencio y el baile de mil estrellas.

A veces -algunas veces- lloro, y un cansancio infinito me acoge, y a lo mejor encuentro una respuesta, o no encuentro nada, y cierro los ojos al silencio, y a los sueños, y transcurro en la pesadez de la oscuridad, dejándome invadir por millones de momentos, hechos de nada, vacíos hasta de aire. Y entonces, es necesario esperar, hasta que se rompa el espejo de las vanidades y sople de nuevo el viento. Es tan limpio el viento...

Al final, es necesario esperar... siempre esperar, mientras corremos...siempre esperar, mientras amamos... siempre esperar, mientras vivimos...esperar, saliendo al encuentro de lo inesperado... no es eso soñar?

jueves, 21 de febrero de 2008

Voy

Voy andando infancias.
Recorriendo patios empedrados a la sombra de la tarde
cortando flores
cantando bajito
garabateando corazones y flechas en el tronco de algún árbol inocente
oliendo a guiso y a pan con mantequilla.

Voy ocupando tiempos de paso
cruzando puentes que llevan a ningún lado
espiando ventanas, luces,
descubriendo tras las cortinas lo que ya no pudo ser.

Voy riéndome por todo lo que ocurrió
voy llorando por todo lo que pasó
voy suspirando por lo que acabó
por lo que no llegó.

Hoy los días huelen a prisas, y a besos, y a sueños...
a veces... a demasiados sueños... o a demasiados pocos...