viernes, 16 de enero de 2009

Deshaciendo cristales



"Tu hermano me ha dicho que eres un poco tímida... ¿es cierto eso, Laura?"

"..¿yo?... no lo sé"

"A mi parecer, usted debe ser una muchacha muy chapada a la antigua.. ¿y bien? ¿cree que es bonito ser así?..Espero no ser demasiado indiscreto"


Y Laura se deshace en ayeres llenos de silencios y torpes pasos, se deshace entre sueños de algodón, mientras una lágrima furtiva quiere escapar mejilla abajo, y la piel se tensa de suspiros y deseos, deseos hechos de algodón. Y Laura deja escapar sonrisas calladas, mientras las comisuras de sus labios se alargan y entreabren poco a poco, y en el breve tiempo que una estrella fugaz emplea en cruzar el firmamento y rodear las siete galaxias en un caballo blanco de siete alas Laura muestra sus fotos antiguas, fotos amarillas, y sus sueños de cristal bailan al ritmo de un vals, triste y melancólico, un vals anticuado como su vestido rosa, un vals blanco como zapatos cojos de baile. "Alguien... alguien debería besarte...Laura" Y Laura muere y resucita y muere en un último y primero y último beso, y el cristal se rompe en el mismo centro de su esencia, mientras se quiebra el centro mismo de su alma.... "apaga tus velas, Laura... porque hoy el mundo está iluminado por relámpagos... apaga tus velas... y así... adiós..." y una última vela muere, y una lágrima cae, y un unicornio de cristal se oscurece tras unas pupilas de mar...