martes, 23 de junio de 2009

Caleidoscopio



Me gustaría contemplarte a través de un caleidoscopio. De repente tu contorno se desdibujaría, tu cara se convertiría en un puzzle imposible de encajar y los colores vivos y brillantes, colores imposibles si te contemplo al natural, deformarían tu imagen, la volverían del revés y la harían irreconocible. Y sin embargo seguirías siendo tú. Serías tú desde el otro lado, "ese que no te viste y yo te veo, nadador por tu fondo, preciosísimo (*)" , serías tú emergiendo de la luz de las tinieblas, serías tú en una cálida y luminosa mañana de verano. Porque serías un tú deforme, pero seguirías siendo tú. Serías un tú extraño, un tú desnudo -sobre todo desnudo-, un tú ligero, libre de esa pesada carga que tan pacientemente construíste en los años de la oscuridad. Serías tantos tús como las múltiples formas y colores que se hacen y deshacen en cada giro del caleidoscopio.

Porque estamos llenos de polos opuestos. El ying y el yang, la luz y la oscuridad, la maldad y la humanidad, lo terrible y lo hermoso. Como niños obstinados adoptamos formas rígidas y vestimos trajes eternos, aunque se nos rompa la piel bajo costuras apretadas.

Porque si entro en el caleidoscopio y me miras desde el otro lado, quizás te sorprenda una negrura repentina, y detrás de una amable sonrisa sopla un fuerte viento de tormenta, y hay nubes oscuras -muy oscuras- corriendo veloces unas contra otras. Porque a veces me asalta la furia, y está pintada en blanco y negro. Verías mi yo extraño, mi yo desnudo e indefenso, y seguiría siendo yo.

Y nos complementamos y vivimos y nos mezclamos y nos soportamos y nos amamos y nos liberamos. Es el tiempo de los colores, de los amaneceres extraños. Y cada día abriré despacio un extremo del caleidoscopio, meteré el primer beso pintado que dejo en tu mejilla, la primera palabra que escuche al encender la radio, el primer café, el primer saludo, la primera página del periódico y agitaré, agitaré, y miraré la imagen proyectada en el fondo de colores. Soplaré, y la espaciré al aire. Y ese día hará frío o calor, lloverá o soplará un viento cálido, caerán las hojas muertas o una verde luz de primavera se filtrará por las rendijas de tus párpados dormidos. Y seguiré siendo yo, en ese día del que no podré escapar; y serás tú, aunque te ahogues entre colores.

Y habrá que vivirlo, porque estamos dentro... muy dentro...

(*) Pedro Salinas - La Voz a ti debida -

lunes, 8 de junio de 2009

Retazos






Los recuerdos de mi vida están llenos de retazos de infancia. Y mi infancia, como si de un puzzle se tratara, se compone de piezas muy estructuradas, muy delimitadas: navidades, cumpleaños y verano. Luego ya, un poco más mayor, las fiestas de mi barrio, San Antonio de la Florida, recortan una cuarta pieza para el puzzle, la primera de una sucesión de piezas y piezas, hasta que el puzzle desborda sus límites, borra sus contornos, y la vida empieza a ser un caos.

Las piezas de mi infancia eran simples y sin recovecos: luminosas, felices, coloridas... un verano tras otro, y una navidad, y los sucesivos cumpleaños, los colores eran los mismos, y las canciones, y la luz, y las risas, y los juegos, y la simplicidad... y la compañía... sobre todo, la compañía... Qué protegida crecí, rodeada de hermanos, primos, padres, tíos (los de verdad y los postizos, tan de verdad como los otros), amigos de los padres, de los hermanos, de los tíos..... Cuánta gente cercando el puzzle de mi universo... cuánta serenidad, que pequeño y qué perfecto es el mundo durante una apacible noche de verano... ah... el verano... esos veranos de sierra y playa, con las manos construía caminos en la tierra para jugar a las chapas, y castillos de arena con muros conteniendo las olas del mar.

Hoy hay lágrimas bañando el sol de mi infancia y siento que se ha hundido en el agua la torre de la princesa, y se ha hecho el silencio en el patio de atrás del enorme caserón veraniego, donde tantas noches jugamos al escondite entre los grillos y tantas siestas ocultamos cigarrillos robados e ingenuas complicidades. Hoy me reencuentro con ese pasado tan amado y tan añorado, y es una ausencia la que nos ha reunido. Un eslabón de la enorme cadena se rompe, y hago esfuerzos, todos los hacemos, en un desesperado intento, porque la cadena siga intacta, acogiendo flores cada vez más marchitas. Hoy abrazo a compañeros de antiguos juegos y a los, ya viejos, guardianes de mi inocencia... esos que aún ríen como niños y siguen creyendo en mí.

Nos despedimos con dos besos, que son dos citas: mañana una, temprano, la más dolorosa, la del definitivo adiós, el segundo de una larga sucesión de adioses; la segunda, en dos semanas... como jóvenes juerguistas hacen planes para ir al teatro, todos juntos, como siempre... y no sé si podré concentrarme y salir al escenario cuando se alce el telón, sin pensar en los sitios vacíos del patio de butacas.

Depositaré en tu honor una rosa, y bajaré la cabeza, y te lanzaré un beso con un murmullo de "gracias"

domingo, 7 de junio de 2009

Mentiras...

Sube el telón, y da comienzo la función. La mayor ficción. La mentira mejor construida del mundo. Mentira de pasos medidos, gestos colocados, palabras dispuestas milimétricamente, espera medio segundo antes de hablar, sube el tono, cierra la frase, no te entiendo, no te escucho, no mires arriba, no bajes los ojos, concéntrate, déjate fuera, métete dentro, estate aquí, que no se te note el temblor, la mano firme, el paso seguro, aprende y olvida, no tropieces con los muebles, no trabuques las palabras takatakataka teketeketeke no tires el texto, cuidado que te enfilas... y así se va construyendo... y es mentira... mentira...

Y no hay verdad más grande que esa.

Tanto tiempo aprendiendo a ser otro, tanta soledad compartida con palabras escritas, durante meses, idas y venidas en coche, susurrando en voz alta, gritando en voz baja... intento comprenderte, voy a desgranarte, detrás de esa frase tan banal escondes mil sentimientos, debajo de esa risa tonta y casual una lágrima se contiene apretada, luchando por no salir, porque no se te note la tristeza... y yo te voy a descubrir, voy a dejarte al desnudo, a mí no me mientes... y te voy estudiando, te voy aprendiendo, te voy conociendo, te voy entendiendo... y me vas provocando y te estoy compadeciendo y me siento impotente: quiero cambiar tu gesto, tu callada quietud, tu sonrisa triste, tu suspiro ahogado; quiero bailar sin cojear, no rendirte si escuchas su voz tras el teléfono, quiero vengar al hijo muerto con un cuchillito que apenas cabía en un puño... pero todo está escrito ya, y no puedo cambiarlo.. y entonces cojo cada palabra, cada letra, la desentraño, la separo y empiezo a juntarlas de nuevo, la eme con la a.. ma... y descubro lo que escondes, conozco tu pasado, lo que jamás contaste a nadie, sé lo que haces aquí, a mí no me engañan tu voz firme ni tu cuidada sonrisa... y cuando sube el telón estás ahí, y yo contigo, poniendo el sonido en tu voz, el gesto en tus manos, el brillo en tus ojos, el movimiento en tus pasos, el suspiro en tu alma...

...intentando que tu verdad sea más grande que mi mentira.

martes, 2 de junio de 2009

Muros

Los muros sólo sirven para hacer pintadas. Porque no protegen, ni unen extremos, ni siquiera tienen una sombra fresca donde reposar una calurosa tarde de verano... al contrario... cemento que abrasa, cemento que separa, cemento gris que mata, cemento opaco que oculta árboles y miradas.

...cemento cuarteando corazones... cemento diluyendo besos sonoros... cemento ardiendo...

Píntame un corazón en verde en cada ladrillo que veas, háblame del viento, y del mar, y de cómo cae la tarde desde nuestro balcón, sálvate la vida con sonrisas y caricias y palabras amables... dame un arma de destrucción masiva de asfaltos y torres de hormigón... que se alce el telón, arriba las luces, la vida empieza tras ventanas sin cristales.

Pinta pinta pinta escribe escribe escribe no más muros no más grises de repente una garra me está oprimiendo el corazón cuando veo un muro y me habla de historias tristes de historias trágicas de vida cercenada de himnos duros de esperanzas muertas de tantos años perdidos si no derribamos todos los muros si no pintamos todos los muros de tantos días inútiles por cada minuto que pensamos en blanco y negro por cada segundo de encefalograma plano por cada beso perdido y cada poema sin leer...

... escríbeme palabras hermosas y llenaré todos los muros de colores...