miércoles, 28 de abril de 2010

veintinueve de abril... otra vez...

...
Ten cuidado con lo que pides... que te lo pueden conceder...

Y está bien que así sea, aunque este año no me adelantaré a los acontecimientos. Pediré un deseo soplando una vela, si la soplo... y casi prefiero dejar que el nuevo año me sorprenda...

Me ha faltado el balcón... quizás sea eso lo que pida.. y el mar...

sábado, 17 de abril de 2010

Mujeres de papel

...
Me están habitando tantas mujeres... desde los tiempos del patio y los juegos a la hora de la siesta, cuando nada era en serio y sin embargo, la vida nunca fue tan en serio como entonces. Me habitaban en las últimas horas de la tarde, cuando el aula se vaciaba de números y gramática y el cuerpo tomaba su lugar, descubriendo expresiones desde el silencio y los movimientos, jugando con la risa y las palabras. Se me llenaron los ojos de doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores y me habitó el deseo, o la necesidad, o los sueños... sobre todo los sueños... me rondaron tantos años, años de caminos divergentes, en los que aprendí que cualquier momento es bueno, que un solo momento es necesario, que quizás ese momento no era demasiado tarde... o sí...

Desde niña me habitaron mujeres de papel.. Clarita abraza su columpio como si fuera su muñeca, y le canta una nana bajito, muy quedo, una nana inventada para la ocasión. Se me borraron muchos recuerdos, y quedaron los de lápiz, grabados en la memoria.

Me habitó una mujer fuerte, callada hasta para gritar, obediente y rebelde. Me habitó la fragilidad de un unicornio de cristal, el suspiro de un beso, un vals triste con zapatitos cojos, la llama de la última vela. Revolví amarguras en los posos de un café, reí con otras mujeres, con su particular tristeza, con la mía, disfrazada de cinismo o de ironía. Y se suceden y se interponen más mujeres, tan iguales a mí, hasta en las diferencias.

Me habitan las mujeres que he sido, las que nunca seré. Me habitan con fuerza durante un tiempo, hasta ese momento mágico en que yo las habito a ellas, y después... el vacío... y me hago de papel, frágil, escurridiza, me suspendo en la nada y vuelvo a preguntarme si aquel momento no fue demasiado tarde... y quizás lo fue, porque me queman las palabras en los dedos, las historias en la boca, y se contienen de nuevo en aullidos callados, y tiemblo al borde del precipicio, dudando si acurrucarme o saltar.

Doy un paso atrás...
lento...
medido...
doy un paso atrás...
para tomar impulso...
y...
para tomar impulso?...
o?...

Sueño con mujeres de papel, mientras escribo mi historia con trazos infantiles, llena de tachones y de puntos suspensivos...
de
puntos
suspensivos...
...

martes, 6 de abril de 2010

..silencio...

...
Y llegó también el silencio,
con estruendo de cadenas
-que atan-
con ruido de voces
-que no callan-
llegó el silencio con su temblor de labios
y un movimiento nervioso en las manos,
llegó anunciando los días venideros,
llegó quizás para quedarse o tal vez sólo vino para ver
si todo estaba dispuesto,
preparado para su próxima aparición.

Llegaron las voces de lo imposible a romper la eternidad de los momentos
llegó el sol con su canción de ayeres y de vuelos
y las palabras no dichas enmudecen en suspiros
llegó el viento inundando con susurros roncos la esperanza.

Llegó la vida callada
pintando con colores la avenida
llegaron los días del ayer
los de siempre, repetidos,
los que nunca se van
los que siempre están
al acecho.

Llegó el día
y nada
y todo
había presentido su llegada
y empujó la puerta
que estaba cerrada
desanudando la esperanza.

Escarbo en recuerdos que no me pertenecen
y encuentro el mar, intacto, grabado en mi retina.
El mar...
saldré a buscarlo en los días venideros
en los días de silencio...
a buscar el mar...