lunes, 29 de noviembre de 2010

Primavera...

..
... que se me cuela por los poros, en este frío día de otoño, anticipando un invierno cálido de chimeneas y bufandas grandes. Y tengo los ojos ávidos de colores, y el alma cantarina, y los pies ligeros frenando la marcha para no echar a correr, sin sentido, pateando hojas y charcos, cantando bajito cuando el amanecer sigue siendo una promesa por venir.
De dónde viene este aire contenido, estas hojas amarillas con brotes de primavera, este presente tan lleno de futuro; de dónde viene esta lluvia de sonrisas y pegatinas rosas adornando la piel, este aliento suspendido, y un suspiro hondo afloja la llama de una vela pequeña y vacilante, y el aire es limpio y frío sobre tejados de colores.
De dónde viene tanta vida para tan pocas horas...
adónde voy, si aún no es primavera, y me paro en la esquina de los vientos, con los ojos cerrados, sintiendo y sonriendo, mientras se desborda el otoño y yo río y lloro y canto y corro y sueño y dibujo monigotes de barro con las suelas gastadas del alma...
... estoy parada
y quieta
en la esquina
de tu corazón
mientras sueño
tu piel
y tus ojos...
y me desbordo
de primavera
...

lunes, 8 de noviembre de 2010

...
Camino veloz mientras el día aún está dudando si asomarse, tímido, entre ráfagas de viento
o esconderse un rato más bajo nubes de algodón, preñadas de lluvia y promesas fértiles.
De nuevo se abren las calles para mí, mientras llego a esa frontera, el cruce donde se divisa,
más claro que nunca, la línea del mar en mis sueños, y los tejados de Madrid se recortan
en un cielo inmenso y limpio, y se bañan de deseos, de ilusiones, de fuegos dorados
de purpurina y aplausos.
Se me va el alma detrás del tiempo, y no me alcanzan los segundos para tantos sueños
y no aterrizo
y otra vez despego
quiero beberme la vida y el tiempo que se desborda por las manos y entonces me paro
llena de incertidumbres y dudas
y entonces no quiero parar, no sea que me alcancen las sombras.
Sigo el rastro del viento
en este otoño brillante
mientras voy ocupando esquinas desde donde mirar, a un lado y a otro,
esperando a que los pies se lancen o a que un nuevo sueño llegue de improviso
lanzándonos de nuevo al vacío de las risas y el canto...
mientras tecleo sin sentido...
... yo sigo....
...