viernes, 25 de marzo de 2011

tem*calma... calma*te

...
después de la tempestad
viene la calma
la
calma
que precede a la tempestad
tempestad
que todo lo limpia
todo lo barre
todo lo perfuma
con sus vientos huracanados
y el frescor de la lluvia
la
calma
que amansa las nubes intranquilas
que retorna
el canto de los grillos y las cigarras
en noches de profundo silencio
calma
que se hunde en el sillón y cierra los ojos
calma
que ensombrece los vivos pensamientos
tempestad que electrifica
calma
que aletarga
tempestad que mortifica
calma
que suaviza
tempestad gritando, con olor
a muerte
o
a vida
calma
que derrite
que confunde
monotonía y sosiego
tempestad necesaria
calma
imprescindible...
después de la tempestad
después de
la
calma..
quedo
yo
en medio de nada
en medio
de
todo
...

martes, 22 de marzo de 2011

Jazmines

...
La niña de los ojos grises amaneció oliendo a primavera y a luna llena.
Miró las paredes que imaginó vacías y las pensó de flores,
mientras el aire se le inundaba de risas y
manos empuñando pinceles y colores brillantes.
Se transformó el silencio en música para el alma y
se sumergió hasta el fondo de sí misma,
para emerger de golpe, radiantes las heridas y el canto,
un ave fénix renaciendo de sus cenizas.

"Si te preguntan por mi
diles que fui a recoger amapolas y lirios y
rosas y azucenas y margaritas y
claveles y violetas y mimosas y
jazmines...
diles que fui por jazmines
a la orilla del mar
para llenar mis paredes
de colores y olores
para volver a empezar
una vez más
la historia repetida
mi historia inacabada
siempre inacabada
siempre dispuesta
a más flores y más olores...
Si te preguntan por mí
búscame
en la orilla del mar
con los pies enterrados
en arena
y
jazmines"

La niña de los ojos grises amaneció...
oliendo a primavera y a luna llena...
y pintó con carmín su sonrisa
y se acarició el cuello con gotas de rocío
que olían a jazmines...

... y salió
...

jueves, 17 de marzo de 2011

Ella...

...
"Ella es todos los lugares
Ella es todos los hombres,
todas las mujeres.
Ella es el amor, los sueños,
las ilusiones.
Ella es la amistad, la armonía,
la risa, la paz, la magia...
Ella es el espejo que me
recuerda todo lo bueno,
y mientras tanto el tiempo
pasando lento y veloz como
sólo él sabe hacerlo, y
Ella siempre permanece, siempre
está, siempre vuelve.
Ella, siempre, todo.
Con amor.."
                                     América

Ella somos las dos,
buscando incansables a través del tiempo,
encontrándonos siempre a la vuelta de una esquina, de unos días o unos años,
sorprendiendo nuestras risas con miradas cómplices, llenas de asombros y amores.
Ella somos nosotras, las de siempre, las repetidas,
las inventadas con cada encuentro, con cada abrazo,
hermanas en la risa y los recuerdos, en silencios compartidos... 
ella sabe lo que grito
cada vez que contengo el aliento...
yo sé cómo vuelan sus pensamientos
cuando se pierde en el vacío.
Ella
siempre
todo
permanece
siempre
está
Ella
vuelve
siempre
...

martes, 15 de marzo de 2011

Justo a tiempo

...
aún no ha amanecido y salgo de casa
demasiado temprano
o demasiado tarde
me sumerjo en el agua contando las brazadas
midiendo el aire
contando los largos
ojeando los minutos
callando pensamientos atropellados
desordenados
queriendo acompasar la respiración
sin lograrlo...
me sumerjo en el agua profunda
demasiado temprano
o demasiado tarde
sobre mi cabeza el agua difumina
el limpio amanecer
que se cuela por los grandes ventanales
y vuelvo a contar largos
con urgencia de quehaceres laborables
se acaban los minutos en el preciso instante
precioso instante
en que mi cuerpo y el agua se funden al unísono
derritiéndose en silencio
al fin
los pensamientos callados
me sumerjo hasta el fondo
decido dejarme caer
demasiado temprano
demasiado tarde
me sumerjo y miro
el agua limpia y azul y clara y transparente
por encima de mi
suelto el aire poco a poco
suelto el aire
al fin
de golpe
y emerjo...
... justo
... a
... tiempo
...

domingo, 13 de marzo de 2011

Palabras...

... torpes como palomas cojas alzando el vuelo.
... osadas que no se atreven a ser claras
... sonrientes que esconden abrazos y un beso
... ambiguas con miedo a ganar
... cobardes con miedo a perder
... valientes abriendo candados
... tristes de viejos caminos

palabras como caricias escondidas
tan llenas de pasado
tan vacías de futuro
tan cuidadosas en sus formas
palabras...

... temblorosas en un por si acaso
... dulces guardando recuerdos
... amables brillando en los ojos

palabras queriendo  besar...
queriendo correr...
queriendo empezar...
queriendo acabar...
...palabras que quieren hablar...

lunes, 7 de marzo de 2011

de cigüeñas y de sombras... o de lo que va o de lo que viene

...
dicen que volvieron las cigüeñas con su canto de sirenas. Dicen que se paró el aire y se aquietó el frío, y que por un momento florecieron rojas las amapolas.
Y las calles se vacían, mientras yo camino en medio del asfalto, atravesando una ciudad fantasma, ausente de miradas y colores, sólo un punto de cielo azul al final de mi mirada, calladas las voces y los ruidos, cantando bajito mi última melancolía.
He olvidado dónde queda el mar, en esta hora en que se difuminan los sueños y una luz ambigua se cuela por la rendija de la persiana entreabierta.
Se lanzan mis pasos a la calle, en esa hora temprana en que se funden la luz de la farola y la de un tímido amanecer, y proyectan mi sombra en la acera, primero pequeña, pegada a mi costado, y se alarga, se alarga, se suelta de mi y al momento aparece de nuevo, hecha un ovillo a mis pies. Cruzo por encima de una marea de coches y de faros, y se proyecta mi sombra sobre los carteles grandes que señalizan las múltiples escapadas de la emetreinta, y ya no es un ovillo que se va desmadejando, es una silueta erguida de paso firme y rápido, a la que sigue otra y otra mientras la primera desaparece y aparece otra y otra todas iguales, todas en sombra, todas atropellándose, pidiendo paso para llegar... o para desaparecer...
En esta mañana luminosa de invierno con formato primaveral recupero mis pasos, recupero mi sombra, recupero mi voz... recupero este espacio que nunca sé por qué lo hice existir, pero que me alimenta el vértigo de hablar en voz alta, y de oír el eco de los sonidos.
En esta mañana radiante de primavera con restos de invierno salgo a la calle, y un aire frío se empeña en aferrarse a mis huesos y me hace temblar, mientras inicio los pasos por el cable, un poco inseguro, del fonambulista.
Pero salgo...
...